Cada cierto tiempo ocurre que la imagen que tengo de mi mismo en mi cabeza choca con lo que en realidad pretendo ser, o soy. Los reproches a cerca de lo que consideraba actitudes instrascendentes comienzan a cobrar peso y un buen dia me levanto con ganas de sentirme amado profundamente y con la irrefutable certeza de no ser capaz dado que mi persona es en absoluto desagradable para mi. Tambien sucede cada tanto que decido renunciar a esa imagen que se ha engendrado a traves de un tramo determinado de tiempo en donde nada o nadie habia cuestionado esa evolución, o al menos en el que nadie habia decidido voltear de cerca y observar lo que soy, arriva una neurosis de quien sabe dónde que me hace saber que mi ser, yo, se esta resistiendo a esa renuncia que desde luego implica un cambio, un cambio que me compromete tácitamente. En realidad no creo estar seguro de querer adquirir ese compromiso, pero siempre algo en el fondo me dice que está bien, incluso cuando peor ha salido.
martes, mayo 31, 2011
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)



0 personas dijeron:
Publicar un comentario