Nos miraba desde hacia unos instantes ya, ahi sentada en cuclillas sobre la cortina metalica cerrada al otro lado de la calle, nos miraba en intervalos, miradas dirigidas a nosotros y a sus pertenencias que eran dulces sobre un pequeño bulto de plastico color negro y de aspecto sucio; hasta el momento en que se levanto decididamente en nuestra dirección pude advertir que el color de su camison era rojo y no rosa, entallado de una de esas telas brillosas que las chicas usan con frecuencia.
martes, mayo 17, 2011
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)



0 personas dijeron:
Publicar un comentario